Archivo para agosto, 2011

Hunter

Posted in Love in itself on 30/08/2011 by Emma //

Claramente lo que pasaba con Lucía no funcionó, así que de un día para el otro me alejé por completo. Igual sigo sufriendo sus llamadas y mensajes de texto del tipo testamento, suplicando que volvamos a salir (jamás me pasó eso, jamás). Ojo, la muchacha también los mecha con sms en los que me pide no vernos más, así que muy clara no me queda la cosa. Menos mal que me saqué de encima ese quilombo. Uno de mis amigos la compara con una balanza, oscilando entre el amor y el odio. Que se yo, por mi que el odio pese 18 kilos (?)

Mientras tanto, aquella con la que una vez salí (y nada pasó) me estuvo mensajeando el domingo a la noche. Telepatía o qué, pero esa misma tarde había estado pensando en ella, creo, porque es un garche fácil. Ya en algún domingo aburrido la contactaré para tomar un café. 

Y por último, pero no por eso menos importante, queda Sofía, mi cumpa de clase devenida en amiga. Las 3 palabras finales de la oración anterior sentencian la situación, ya que no da perder la amistad que se generó por una calentura, ¿no? Sumado a que tiene un amigo que le gusta… En fin, no.

—————————-

Pecadores, un servidor vuelve al ruedo, prometiendo escribirles más seguido, ahora que tiene tiempo

Anuncios

Me fui

Posted in Emma vs Work on 18/08/2011 by Emma //

Sí, hace hoy una semana.

El jueves llegué temprano, como siempre, y laburé como un día normal, a excepción de la sonrisa de oreja a oreja. A la noche, cuando estábamos por cerrar me acerqué a la caja y dejé mi llave donde van pinchadas las comandas.

Él: cierto que vos mañana no venís más, ¿no?

Desde la puerta del negocio hasta el auto se me borró la sonrisa, y sentí un noseque en el pecho, que se me pasó al llegar a casa. Que se yo, fue un año, muy bueno sin dudas, pero que se acabó.

Veremos cuanto me dura la fase desempleada…

 

Finito, acabose, the endo

Posted in Love in itself on 07/08/2011 by Emma //

Bueno, listo, se me pasaron las ganas de sentirme querido.

Lucía es una mina muy copada. Y ahí se acaban los pro. Destaquemos entonces los contras:

Es abrumadora. Requiere cariño contínuo.

Es híper celosa.

Puede ser muy desubicada.

Pretende formalizar, más aún que mi jefe sabe que salimos (y por salimos se entiende, ¿no?)

Así que como el jueves dejo de trabajar en la roti, tengo pensado ir terminando este monstruo que deje crecer hasta llegar al día de hoy.