Este va con retraso. Ya estoy por el día 19, pero merece la pena =)
06/02/10 El día de la Matanza.
Me dijeron a las 10.30 donde Jose, así bajábamos. Pero el reloj estaba atrasado 8′s. Llegué bien igual, en tiempo, con Maite. Pero ya lo habían matado. Me confundieron los horarios para que no viera ese momento… Buuh!!! Cámara en mano y abrigado hasta la médula, vi como lo quemaban con paja, para quitarle el grueso del pelaje. El charco de sangre, a pesar de lo pequeño, daba impresión.
Cargado al tractor, subimos a la casa, donde iba a ser eviscerado. Me mostraron el lugar del masazo, bien entre los ojos, pero más arriba, y luego la asestada mortal, directa al corazón. Cortando por aquí, cortando por allá, resulto Jose un artista en esto de la carnicería. Se lo quemó más con soplete y luego se lo lavó. Siguieron más cortes, hasta quedar totalmente abierto y vísceras pa’ fuera. Se le despegaron todas ellas y fueron a un balde, reservadas para más tarde. Corazón, hígado, páncreas y pulmones salieron en otra tanda, y a colgar para que escurran (sangre, claro). Daba miedo el corte de 3cm que tenía el bobo, dando por hecha la muerte instantánea. Y ya estaba listo. Ahí quedaba el gocho, vaciado, lavado y goteando el agua con que fue aseado.
Se venía la separación de tripas para los chorizos. Con paciencia china, Jose separó intestino grueso y delgado, ambos llenos de pienso semi y ya digerido, listo para ser evacuado. Después tocó la limpieza de estas tripas. Las llenaba de agua y caía el “relleno”, como si nada. Yummy =)! Cortadas, lavadas y separadas para el día siguiente, bajamos en el tractor hasta las bodegas y luego al garage. Hora y media antes, era un pobre chancho, de 150kg.